
Señoras, señores, su atención por favor: la sustancia es sujeto, el objeto es mediación y la mediación es objeto y las categorías del pensamiento son las mismas que las del ser.
He dicho, carajo- trastabilla nuevamente, se rehace, agita vertiginosamente un dedo en alto y dice-:
Un momento todavía. No he terminado. Quiero recordarles también algunas otras verdades, que no las dijo Hegel, sino otro viejo padre mío a quien todavía lloro en mis noches solitarias.
Escuchen, compañeros: sólo la organización vence al tiempo, la acción política es la lucha de voluntades, la única verdad es la realidad y primero la Patria, después el movimiento y por fin los hombres.
Y a no reírse, compañeros, porque todo esto es muy serio.
José Pablo Feinmann, Ni el tiro del final, 1982.