miércoles, 25 de diciembre de 2013

Cuando fui profesor de Taekwon-do a los 9 años

 



  Fui profesor de Taekwondo a los 9 años. Le enseñaba a mi primo, Ariel, en la terraza de mi abuela (que hoy, lamentablemente, ya no está con nosotros). Era de esas típicas terrazas con piso de membrana. Hecha mierda. Ariel todavía no había empezado Taekwon-do. Yo le enseñaba las Formas, movimientos básicos conectados con cierta lógica y sistema. Las patadas básicas, y los movimientos fundamentales. Hacíamos también un poco de combate. Hay un foto en lo de mis tíos en la que le estoy enseñando defensas. Bueno, la cosa es que con 9 años ya enseñaba este hermoso y comercial arte marcial. Aprendió muy rápido. Él hacía jockey sobre patines. Era un gran atleta. Un tipo con muy buen físico. Con mucha fuerza. Con talento. Empezó a venir a las clases conmigo al dojang (era una casa de artes marciales que quedaba en Fraklin y Rojas; hoy es un laverap). El profesor, Miguel, se había sorprendido por lo bien que hacía los movimientos, como se movía, pateaba. Le confesé que le estaba enseñando. No me acuerdo cómo había reaccionado. Creo que se había enojado. Que hasta que no fuese cinturón negro (en ese entonces era amarillo, amarillo punta verde) no podía enseñar. Pero a mi me chupaba un huevo. Ariel iba bien. Era muy bueno. Me encantaba entrenar con él. A tal punto, que había dejado de ir a las clases de los pibes (era a las 7 de la tarde) y me colaba en la de los grandes, que era a las 8, 9, y duraba hasta las 11. Miguel me preguntaba por qué no venía antes. Le mentía. Le decía que me sentía mal o alguna que otra huevada. Faltaba a la clase de los mas pibitos porque me quedaba viendo Dragon Ball (lo pasaban por Magic Kids a las 7) y para entrenar con mi primo. Bueno, me prohibió también eso. Mientras duró, me la bancaba entrenando con los grandes. Todas las técnicas de defensa personal me ponían como sparring. Me cagaban a palos. Me la aguantaba como el mejor. Pero me mandaron de nuevo con los pibitos. Ariel participó conmigo en un torneo en el 97. Creo que no le fue muy bien. Hubo un combate que lo perdió ahí nomás. Después, si mal no recuerdo, ganó en lucha en el torneo del 99. Fue su última experiencia en Taekwon-do. Había llegado a cinturón azul. Después, un verano, trató de volver. Pero estaba con la facu. El entrenamiento, precario y limitado, aunque estoico, había dado resultados. A mi me faltaba todavía un largo camino en Taekwon-do. Hasta que me echaron. Pero esa es otra historia.

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